Decir Agua, es invocar la magia que encierra esta tierra que combinada con el sol y el aire ofrecen multitud de colores y olores en señal de riqueza y agradecimiento. Agua dulce en sus tímidos ríos y ramblas, alimentando los embalses que después darán de beber en épocas secas.
Agua salada que trae el Mediterráneo a sus costas y playas vírgenes, donde parece humedecer su piel una tierra llena de contrastes.

