Las representaciones artesanales se aprecian en alfarería, donde destacan
jarras y jarrones, platos y lebrillos fabricados y pintados a mano. También
sus famosos bordados con sedas y oro, máxima representación
en sus procesiones de Semana Santa. O la fabricación de elementos textiles
como jarapas y alfombras.
Son además elementos singulares los fabricados mediante la utilización
del esparto, planta característica de la zona con la que se realizan
utensilios típicos como el “cachirulo” (recipiente para
guardar los caracoles ) o alfombras, capachos y cestas.

